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30 años de historia sentimiento y vivencias.
Dos tierras hermanas.
(Alberto Arjona Romero)


Cuando salí de mi tierra

volví la cara llorando

porque lo que más quería

atrás me lo iba dejando,

llevaba por compañera

a mi Virgen de San Gil,

un recuerdo y una pena

y un rosario de marfil.

Esta es una estrofa de una de las canciones más míticas que hacen referencia a un fenómeno que ha marcado muchas vidas, y que desgraciadamente hoy, sigue marcando y condicionando el futuro de muchas familias. Vayan estas líneas dedicadas a todas aquellas personas que un día se vieron obligadas a llenar su maleta de esperanzas y emprender un viaje, en muchas casos sin retorno. Hoy mi misión estará cumplida si mi voz nos ayuda a reencontramos con lo que fuimos. Esta tarde quiero Surcar un camino de regreso hacia nuestra identidad, un camino de partida hacia un pasado lejano que dejamos atrás, y al que constantemente volvemos con la melancolía de nuestro recuerdo.

Sr. Alcalde de Sabadell,

Sr. Alcalde de Archidona,

Autoridades,

Junta Directiva del Centro cultural andaluz hermandad romera Virgen de Gracia

sabadellenses y sabadellenses,

archidoneses y archidonesas,

amigos y amigas.

Buenas tardes.

En primer lugar quiero dar mi más sincera gratitud a D. Alfonso Domínguez Palomo, presidente de la Hermandad Romera Virgen de Gracia en Sabadell, por confiar en mi persona la complicada tarea de ser la voz de 30 años de historia, de sentimiento y de vivencias, la voz de 30 años de hermanamiento de dos tierras lejanas y distintas, pero unidas entre sí, desde que cientos de almas archidonesas desembarcaron en sus calles y plazas buscando un mejor presente para asegurar el futuro que no podían tener en su localidad de origen.

Fueron tiempos difíciles, muy difíciles. Tanto que obligaron a muchos de nuestros convecinos a hacer su maleta e iniciar un largo viaje, condicionados por la imperante necesidad de dar un trozo de pan a sus hijos.

Atrás dejaban familia, costumbres, amores. Dejaban una parte importante de lo que hasta ese momento habían sido, iniciando un camino de esperanza y de sueños, aunque su corazón quedará partido en dos mitades. Una se fue con ellos y la otra mitad quedó en Archidona para siempre.

Recrear el momento de la partida, no es nada fácil. Debe ser muy duro tener que decir adiós a los amigos y a los familiares. Dejar en esas calles tantos recuerdos, tantos momentos vividos, pero sin duda, la necesidad obligó a muchos a decir adiós a su tierra, siempre mitigando la tristeza con un hasta luego, con la promesa del reencuentro. De volver a pasear por su calle Carrera, disfrutar del entorno único de la Plaza Ochavada, bajar por la calleja del Colegio o iniciar el Sinuoso camino hasta el Santuario y poder rezar ante su Patrona.

"Compadre me voy. Que se me va el tren. Dame un abrazo. Ya volveré y te cuento mis experiencias por esas tierras catalanas. Dile a María que me he ido, que he estado en su casa y no estaba por allí. Me voy, pero aquí me dejó todo lo que soy. Mi alma de archidones, a mis amigos, a mi gente, a mi virgen, a mis costumbres, a mis fiestas y a mis tradiciones. Eso sí, prometo volver en cuanto pueda. Te doy mi palabra de archidones, y eso, no es poco” 

Esta podría ser una despedida de las muchas que tantos archidoneses emplearon en el momento de sus adiós, antes de emprender una nueva vida en otras tierras lejanas, que los esperaban, para ofrecerle una posibilidad para ellos, y para su familia.

Herida quedó Archidona

cuando a sus hijos despedía

tal como una madre apurada

con el corazón encogido

Sus más punzantes dolores

Sus más profundas tristezas

Aquella mañana Sin fecha

 

Aquella partida sentida.

Sé que los echas de menos,

Sé que cuentas las horas

Para llenar el vacío.

En días de primavera O estío,

Sueñas con el regreso.

Un reencuentro, un abrazo

Un instante compartido.

Reiniciarás el camino,

Hacia la tierra que te dio cobijo.

Y yo, volveré a esperarte,

Para regalarte lo que es mío.

Soy Tierra del sur,

Y cuna de bien nacidos.

Reina Cristina, con olor a sultana,

Rica en leyenda, historia y cultura,

Escenario de reconquistas,

campos de huertas, manjares y olivos.

Te espero durante meses

Te aguardo con impaciencia

Cuan madre espera a su hijo

Cuan amado espera a su amada.

Archidona siempre esperará,

Un retomo y un abrazo.

Sin duda la emigración es el punto de partida de una clara realidad patente, la existencia de muchos andaluces en Cataluña, la añoranza de su tierra, de la defensa de su cultura y de la manifestación de la misma fuera de sus lares, como una necesidad propia de su alma de andaluces.

Y hoy, yo he querido que mi punto de partida, Sea un hermoso fragmento de una popular canción interpretada por artistas de la talla de Juanito Valderrama, dedicada a la emigración, entendida como el movimiento de población que consiste en la Salida de personas de su lugar de residencia hacia un país o región diferente para establecerse en él de forma temporal o definitiva. La cultura andaluza que se crea en Cataluña procede de la emigración fundamentalmente, es decir, de un desarraigo de la población por motivos económicos. La emigración es hija del hambre y de la necesidad, no de un espíritu viajero y al emigrante sólo le queda su añoranza y su cultura para sentirse persona y sentirse él mismo.

El desarraigo de los emigrantes es un fenómeno sociocultural muy estudiado académicamente, pero sólo aquellos que lo han sufrido en su propia existencia comprenden la diferencia entre el frío libro académico y el sentimiento profundo del que siente extraño todo cuanto le rodea y Se resigna a continuar fuera para mejorar sus condiciones de vida.

Es precisamente para combatir ese sentimiento de Soledad y desubicación, por lo que el emigrante Se aferra a aquello que pudo traerse de su casa y de su entorno, como son sus tradiciones, su Patrona, sus fotografías, sus fiestas, sus bailes, su gastronomía, mientras a veces, mira al vacío y vuelve a ver sus paisajes.

Y es precisamente para evitar el desarraigo, y preservar sus raíces, por lo que florece la tan conocida cultura andaluza del emigrante.

Uno de los principales destinos de origen de muchos andaluces que emigraron fue Sabadell, ciudad que acogió a cientos de archidoneses para emprender una nueva vida. Aquí, muchos encontraron un trabajo que les garantizaba el sustento de su familia, y por eso, cientos de archidondeses no dudaron en hacer su maleta y emprender rumbo hacia un nuevo destino que les ofrecía más y mejores posibilidades. Pero es evidente, que las diferencias culturales, lingüísticas y sociales eran patentes, y sus comienzos en la ciudad adoptada no fueron fáciles. Pero aún así, supieron adaptarse a esa nueva vida y convertirse en sabadellenses de adopción, asumiendo los mismos derechos y las mismas obligaciones que cualquier sabadellense de cuna.

Este puede ser el escenario perfecto para agradecer a esta tierra y a sus gentes esas nuevas oportunidades que tantos horizontes abrieron. Y como es de bien nacidos ser agradecidos, hoy podría ser un perfecto momento para dar las gracias a esta tierra por acoger entre sus brazos a tantos inmigrantes y adoptarlos como verdaderos hijos y vecinos. Gracias Sabadell, por haber sido la esperanza y la ilusión de muchos andaluces que cabizbajos dijeron adiós a su tierra por una necesidad imperante. Fuiste durante aquellos ya lejanos años sesenta, la bandera de la emigración andaluza, superando los prejuicios que inicialmente pudieron existir y comprendiendo que este movimiento poblacional era motivado por las duras dificultades que durante esos años sufrían las tierras andaluzas.

1981 fue una fecha clave para todos aquellos archidoneses que emigraron a Sabadell. En estos días se celebra el 30 aniversario de aquello que pudo quedar en un simple sueño o deseo. Pero sin embargo, la tenacidad, el entusiasmo y la pasión de aquellos hombres y mujeres, permitieron que la semilla sembrada en estas tierras catalanas engendrara y floreciera, dando origen a una hermosa flor, con cientos de pétalos que se han aferrado a ella, para embellecerla y protegerla de toda corriente que pudiera marchitarla.

Estoy Seguro que no fue nada fácil. Pero vuestro esfuerzo mereció la pena. Y prueba de ello es que hoy, estemos celebrando el trigésimo aniversario del Centro Cultural Andaluz, Hermandad Romera Virgen de Gracia, una asociación que se creó en torno a una devoción popular y hoy cumple ya treinta largos y hermosos años.

Desde vuestra partida, la Virgen de Gracia siempre os ha acompañado en vuestros corazones, os ha protegido y os ha hecho sentir cerca de vuestro pueblo y de vuestra gente, cercanía que Se hace aún más corta cuando el pintor Sevillano D. José Antonio Galán Vázquez, pintara el cuadro de la Stma. Virgen de Gracia en 1981. La posterior bendición del altar que ocupara nuestra patrona en la Iglesia de San Roque, supuso el inicio de una aventura que espero Sepáis mantener durante muchísimos años, cuidándola y engrandeciéndola, como uno de vuestros más primorosos tesoros. Y estoy seguro que sabréis transmitir con el mismo cariño y respeto, esta emoción y este sentimiento a vuestros hijos, para que ellos sean los perfectos herederos de vuestro legado.

Y es ella, la semilla que engendró esta hermandad romera. Es ella la que os ha dado y os da la fuerza necesaria para seguir unidos. Es ella vuestro referente, vuestra meta, vuestra guía y vuestro consuelo. Es ella la que hace que la distancia sea más corta y el recuerdo más vivo. Sólo ella, nuestra Madre, la Señora, la Virgen de Gracia, la protectora y la Patrona de todos los archidondeses. ES ella, la que os mira desde aquel cerro blanco y la que extiende Su mágico manto allá por donde hay un solo archidones.

Por eso, Sólo nosotros, los archidoneses, somos los únicos capaces de entender y compartir esta devoción que se remonta varios siglos atrás. Ha sido la historia la encargada de fortalecerla y extenderla por muchos puntos de la geografía española. Allá donde haya un archidonés, hay una imagen de esta Virgen que, dice la leyenda, llegó hasta Archidona de manos del conquistador el Maestre de calatrava, Don Pedro Girón, como así consta en un manuscrito que data del año 1866. Vaya dedicado a todos ustedes este poema hecho oración, fragmento del pregón que tuve la suerte de pronunciar en la cuaresma de la Semana Santa de 2008.

Tiene Archidona un tesoro

Escondido en lo más alto,

Adornado por verdes pinares

Y protegido con mil amores.

Es su Virgen de Gracia

Patrona y Señora,

Orgullo de Archidona entera.

Si quieres ir a verla

Sube por un camino de devociones,

Hasta llegar a un templo

Que antes fue mezquita

Y ahora casi roza el cielo.

Santuario de Gracia blanco,

Virgen de manto azul y oro

Con el Niño entre tus brazos,

Siempre protegiendo a tu pueblo

Escuchando sus plegarias

Y consolando al peregrino.

; Cuántas miradas emocionadas

¡Amparas en tu urna de plata!

Cuando se llega a este pueblo

Eres visita obligada.

Estandarte de la cristiandad,

     

Cada quince de agosto

Archidona subirá a orarte

Y mirándote a la cara

Te confesará lo que te quiere.

Gracia la que derrarmas,

Dulzura la que transmites

Esperanza la que nos ofreces.

Viva nuestra Patrona,

La Madre, la protectora, nuestra brisa

Viva la llena de Gracia,

De entre las mujeres la más hermosa.

Estrella sublime, pastora,

Reina todopoderosa,

protégenos siempre,

en el cielo y en la tierra

; Sálvanos Señora Nuestra!

Vayan mis palabras para reconocer, agradecer y alabar vuestra iniciativa, vuestro esfuerzo y vuestro tesón. Sois un ejemplo a seguir. Por eso hoy, vuestros paisanos hemos querido acompañaros en esta importante efeméride, para que de alguna manera, podamos convertirnos en la voz de toda Archidona, quien orgullosa, siempre recuerda a sus paisanos que viven en la distancia, y que han sabido mantener vivas unas tradiciones y unos sentimientos propios de nuestra cultura, rasgos antropológicos que han marcado nuestro pasado, son protagonistas de nuestro presente y que debemos defender para que sigan siendo la esencia de nuestro futuro.

Cuando acepté la invitación ofrecida por mi amigo Alfonso para pronunciar unas palabras con motivo de este 30 aniversario, mis primeros pasos estuvieron encaminados en descubrir el origen de esta Hermandad Romera, de cuáles y de cómo habían sido esos primeros pasos que permitieron dar vida y materializar esta iniciativa.

Créanme, quedé absolutamente sobrecogido cuando fui consciente de la ilusión y el entusiasmo que desde el principio le habían puesto todos los archidoneses residentes en Sabadell a aquella, cuanto menos, complicada iniciativa. Y es que hay que reconocer, que lo que hoy son dos ciudades hermanas, presentan muchas diferencias en cuanto a costumbres y hábitos.

Pero el empeño de los nuestros por acercar a un más lo suyo, fue el verdadero motivo de que la idea de realizar un altar de culto presidido por la Virgen de Gracia se convirtiera en una realidad. Y la misma mañana en la que se procedía a su bendición, el cien por cien de los gastos ocasionados por dicho altar, ya estaba cubierto por donativos, unos habían aportado más y otros menos, pero lo verdaderamente importante era colaborar con la causa, y hacer realidad un Sueño. Ahora sí sentían, aún más cerca, el calor, la magia y la protección de la Madre.

A partir de ese momento, son varias las fechas relevantes que han tenido lugar durante estos treinta años de historia del Centro Cultural andaluz Hermandad Romera Virgen de Gracia.

Sin duda, el 3 de mayo de 1981, fecha a la que ya he hecho referencia, es un día clave, puesto que Se procedía a la bendición del altar de nuestra Patrona.

No quiero dejar pasar la oportunidad que me brinda esta disertación, para tener un recuerdo con todas las mujeres y los hombres que constituyeron la primera Junta Directiva:

José Luis Gil.

Salvador López Rey.

Antonio Torres Torres.

Antonio Jiménez Espejo.

Rafael Mora Casado.

Luis Pacheco.

María Ramírez.

Dolores Rey Aranda.

Y Gracia Casado e Isidora Galeote, que fueron nombradas Hermanas Mayores de honor.

Vaya a todos ellos y ellas, el reconocimiento y la admiración por ser almas precursoras de la Hermandad Romera de la Virgen de Gracia en Sabadell.

Otra fecha que no puede pasar desapercibida es la de 1983, cuando se realizó la imagen en bulto de la Stma. Virgen de Gracia para poder celebrar una romería. En ese año, a pesar de que la imagen ya era una realidad no se celebró el esperado acontecimiento, pero para matar el gusanillo se organizó una procesión por el barrio.

No fue hasta un año después, 1984, cuando Se celebró la primera romería de la Virgen de Gracia en Sabadell.

No cesando en su afán de superación y en sus ganas de ofrecerle lo mejor a la Virgen, en 1985 el párroco Ricardo Olivella, bendijo un nuevo altar para la Señora, altar que contó con la colaboración económica del Ayuntamiento de Archidona y de la Junta Administradora del Santuario de la Virgen de Gracia.

En 1987, la imagen de la Virgen viajó acompañada por sus fieles hasta Archidona, lo que supuso todo un acontecimiento social y religioso en el municipio andaluz. Cientos de vecinos se agolparon para recibir y despedir a la Sagrada Imagen. Este hecho despertó el interés de la ciudadanía y sirvió para unir a un más, a dos tierras que aún estando lejanas en el espacio, se han hermanado por compartir un mismo sentimiento. Sabadell y Archidona, Archidona y Sabadell hermanas gracias al entusiasmo y al sentimiento popular de unos vecinos que no quisieron olvidarse de sus raíces y de su idiosincrasia, al contrario, quisieron llevárselas con ellos para poder ser al mismo tiempo, archidoneses y sabadellenses.

Siguiendo con este viaje al recuerdo y a la memoria, otra parada importante tiene lugar en 1993, fecha en la que se inauguraba la urbanización Ciudad de Sabadell en pleno centro de Archidona. Este hecho demuestra que el hermanamiento de estas dos ciudades rebasa el sentimiento cultural y religioso y consigue que la Corporación Municipal de aquella época pusiera el nombre de Sabadell a una de sus urbanizaciones. De esta manera el Ayuntamiento reconocía la relación existente entre la ciudad andaluza y la catalana.

No fue hasta marzo de 1994 cuando Se inauguraba la sede de la Cofradía, que serviría para celebrarlas reuniones y guardar todo el material necesario para la Romería y para las otras actividades que se realizaban a lo largo del año.

Confieso que quedé totalmente cautivado hace ahora cinco años, en el transcurso de mi primera visita a dicha sede con motivo de la celebración del veinticinco aniversario fundacional de esta hermanad romera, cuando tuve la suerte de visitar vuestro museo, que aunque pudiera resultar de dimensiones reducidas, es infinitamente amplio en cuanto a intenciones y sentimientos. Reconozco que en su interior, me hice un poco más archidones si cabe, y fui plenamente consciente de lo difícil que tiene que ser vivir tan lejos de la tierra que te vio nacer, la que te hizo hombre o mujer, inculcándote tradiciones, regalándote amores y ofreciéndote estampas singulares en sus calles y plazas, rodeado de amigos y de familiares.

A esta cronología histórica, hay que sumar otro acontecimiento muy reseñable. El día 3 de octubre de 2004, se celebraba el primer día de Archidona en Sabadell. Esta celebración demuestra el gran cariño que nuestros paisanos sienten por sus raíces, sentimiento que os debe hacer sentir muy orgullosos. Y es que, sinceramente, no hay mejor iniciativa, que celebrar el día de tu pueblo cuando estas a cientos de kilómetros de distancia. Esto sólo tiene un nombre: amar a tu tierra, amar a tu pueblo y sentirte archidones por los cuatro costados.

Sin duda, los hechos anteriormente señalados, hacen que hoy, esta hermandad romera este de enhorabuena. Su fe y su entusiasmo, han sido los ejes vertebradores de su constante evolución. Lo he dicho y me reafirmo, sois un ejemplo a seguir.

El compromiso personal por mantener vuestra entidad debe seguir siendo fuerte, y más en estos momentos de crisis de valores donde parece que la sociedad quiere huir de lo que ha sido, donde se imponen normas sin escuchar la voluntad de la ciudadanía. Os animo a seguir conservando vuestra cultura, a regar vuestras raíces y a seguir trabajando por la libertad que os permita pensar en andaluz, hablar en andaluz, sentir como un andaluz, y a ser, en definitiva, lo que siempre habéis sido: andaluces de primera.

Quiero terminar con un verso, tal como empecé. Un verso hecho deseo, y es que estoy seguro que vuestros recuerdos, un día Se harán presente, y ese será el día que OS encontrareis de cara con vuestro pasado. Espero que nunca os sintáis extraños en la tierra que Os vio nacer y que a pesar de la distancia, tengáis la plena convicción de que existe un pueblo que se alza sobre una bella Sierra llamada de Gracia, con unas calles y unos rincones llenos de historia y leyenda, una singular plaza Ochavada, unas tradiciones únicas que armonizan su fervor religioso gracias a la Semana Santa y la Romería de la Virgen de Gracia, con sus fiestas de carnaval, sus noches de verbena o su Zambra Morisca. Un pueblo, que es el vuestro, porque lo fue y siempre lo seguirá siendo. Archidona se hace más Archidona Cuando recibe el abrazo de sus hijos emigrantes.

"En el recuerdo existen puertas

cerradas sin remedio

pero cuando se abran

en la primavera idónea

lograrán que las heridas segreguen miel".

Muchas gracias

 

 

 




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